Situada en Luján de Cuyo, Mendoza, al pie de los Andes, fue fundada en el año 2004 por el empresario chileno Patricio Reich, diseñada para la producción de vinos en base a la cepa Malbec.
La bodega, que trabaja con tecnología italiana, es pionera en desarrollar viticultura de precisión sin dejar de lado un permanente cuidado de los recursos naturales: fue la primera en Argentina en utilizar energía solar y en neutralizar sus emisiones y certificar su huella de carbono. Con la convicción de que la calidad excepcional de los vinos no debe producir un costo para el medio ambiente, se cuida cada detalle, tanto en las oficinas como en las plantas.
Su equipo enológico, de primer nivel internacional, está compuesto por Alberto Antonini como Wine Consultant y Pablo Sánchez como Head Winemaker.